• Manchas en la piel
    después del acné

    Por qué algunos granos dejan marcas y qué cuidados ayudan a recuperar un tono más uniforme 

LAS MANCHAS QUE QUEDAN DESPUÉS DEL ACNÉ NO SIEMPRE SON CICATRICES. EN MUCHOS CASOS SE TRATA DE CAMBIOS TEMPORALES EN LA PIGMENTACIÓN QUE PUEDEN MEJORAR CON EL TIEMPO Y LOS CUIDADOS ADECUADOS

Después de que un grano desaparece, es frecuente que permanezca una marca roja, rosada, marrón o más oscura que la piel circundante. Estas manchas aparecen como consecuencia de la inflamación producida por el acné y pueden tardar semanas o meses en desaparecer.

La buena noticia es que muchas de estas marcas son planas y no son verdaderas cicatrices. Proteger la piel del sol, controlar los nuevos brotes y evitar manipular los granos son medidas fundamentales para prevenirlas y favorecer su desaparición. 

Índice:

Por qué aparecen manchas después del acné

Cuando un grano se inflama, la piel activa sus mecanismos de reparación. Este proceso puede alterar temporalmente la producción de melanina y dejar una zona más oscura, lo que se conoce como hiperpigmentación posinflamatoria.

En pieles claras pueden predominar marcas rojizas o rosadas, mientras que en tonos de piel medios u oscuros son más habituales las manchas marrones, grisáceas o azuladas. En algunos casos también pueden quedar zonas más claras que la piel circundante. 

Cuanto mayor sea la inflamación y cuanto más se manipule el grano, mayor puede ser el riesgo de que quede una marca persistente.

Rostro adulto parcialmente visible con algunas pequeñas manchas planas y sutiles tras el acné en la mejilla

Manchas o cicatrices: no son lo mismo

Una mancha posinflamatoria modifica el color de la piel, pero generalmente no cambia su relieve. Estas marcas suelen aclararse progresivamente.

Las cicatrices del acné, en cambio, producen cambios en la textura: pueden aparecer pequeñas depresiones, irregularidades o, con menor frecuencia, cicatrices elevadas. Su tratamiento suele requerir procedimientos dermatológicos diferentes. 

Distinguir entre manchas y cicatrices es importante para elegir el tratamiento adecuado.

Dos zonas de piel: una superficie lisa con pequeñas variaciones de pigmentación y otra con leves irregularidades de textura que representen cicatrices de acné

Cómo prevenir las manchas

La prevención empieza por controlar el propio acné. Cuantos menos brotes inflamatorios haya, menor será el riesgo de que aparezcan nuevas marcas.

También es importante evitar apretar o manipular los granos, ya que puede aumentar la inflamación y favorecer tanto las manchas como las cicatrices. 

La protección solar es otra medida fundamental. La radiación ultravioleta puede hacer que las manchas oscuras sean más visibles y tarden más en aclararse. Se recomienda utilizar diariamente un protector solar de amplio espectro con FPS 30 o superior, preferiblemente no comedogénico en las pieles con tendencia acneica. 

Mujer aplicándose protector solar facial frente a un espejo

Qué tratamientos pueden ayudar

Muchas manchas se atenúan de forma espontánea, pero existen tratamientos que pueden acelerar el proceso.

Algunos principios activos utilizados en el cuidado de la piel con acné, como el ácido azelaico, pueden ayudar tanto a controlar los brotes como a mejorar la hiperpigmentación posinflamatoria. Los retinoides tópicos y determinados hidroxiácidos también pueden formar parte del tratamiento según las características de la piel y la indicación profesional. 

Es importante introducir estos productos progresivamente. El uso simultáneo de varios activos puede irritar la piel y aumentar la inflamación. Ingredientes como los retinoides o los AHA pueden presentarse en diferentes concentraciones, por lo que conviene utilizarlos con precaución y consultar con un profesional sanitario antes de incorporarlos a la rutina.

 

Bodegón sanitario y dermatológico con varios productos faciales neutros sin marca: sérum, crema hidratante y protector solar

Cuando las manchas persisten

Si las marcas son muy visibles, llevan mucho tiempo presentes o no mejoran con los cuidados habituales, el dermatólogo puede valorar tratamientos específicos.

Dependiendo del tipo de pigmentación y de la piel pueden utilizarse tratamientos tópicos prescritos, peelings químicos u otros procedimientos dermatológicos. Algunas técnicas con láser o luz también pueden resultar útiles en determinados casos, aunque una aplicación inadecuada puede aumentar la pigmentación, especialmente en pieles más oscuras. 

Por eso, los tratamientos intensivos para eliminar manchas deben realizarse siempre después de una valoración profesional.

Dermatóloga observando mediante un dispositivo de análisis cutáneo la mejilla de una persona adulta, centrada en la valoración de pequeñas manchas posacné

Cuándo acudir al dermatólogo

Conviene consultar si el acné continúa produciendo nuevas manchas, si aparecen cicatrices, si la pigmentación es muy intensa o si las marcas no mejoran después de varios meses.

La valoración dermatológica permite tratar al mismo tiempo el acné activo y sus consecuencias. De hecho, controlar pronto los brotes inflamatorios puede reducir el riesgo de desarrollar nuevas manchas y cicatrices. 

Mujer observando detenidamente pequeñas marcas en su mejilla frente al espejo mientras sostiene un móvil para solicitar una cita dermatológica

Conclusiones

Las manchas después del acné son frecuentes y no deben confundirse necesariamente con cicatrices. Muchas corresponden a cambios temporales de pigmentación que pueden ir desapareciendo progresivamente.

Controlar el acné, no manipular los granos, proteger diariamente la piel del sol y utilizar tratamientos adecuados ayuda a prevenir nuevas marcas y favorece un tono más uniforme.

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